LunaMenguante*
sábado, 19 de mayo de 2012
'Standby'
Conmigo, o sin mi.
Sentirás la misma muerte cada día mientras ella no esté. Habló -roto- el corazón.
miércoles, 18 de abril de 2012
De puntillas por el mundo*
Que alguien me enseñe a no soñar.
Que me duele el tiempo, el silencio y las miradas de plástico.
Los días me atropellan si veo pasear los corazones oxidados, con riesgo de sentir, con riesgo de soñar; de subirse a los tejados del pensamiento a tocar la luna con los dedos.
Me mata lentamente esta sociedad que no entiende de verdades, que taladra el alma con el miedo que ahora, gris, nos pinta la neblina social en el cielo.
Que alguien se pare un minuto a ver cómo giran las huellas de este mundo.
Algo hay que no funciona entre tanta tecnología exacta, voces que no escuchamos gritando entre tanto ruido ahumado, hay tanto vértigo a caer en el infierno de los sentimientos que la empatía es la ideología de pocas personas y el miedo de aquell@s que se lucran del sufrimiento de otra tanta multitud.
Menos mal que tengo fuerte el corazón y es la esperanza una fuerte valla a la que me agarro, para que no entre a matarme el despojo del que ahora se nutre la inhumanidad.
...
miércoles, 11 de abril de 2012
Siénteme cerca, luciérnaga*
Sentirte cerca, hoy, es la mejor postal con la textura de tu risa.
Y es que, aunque sean demasiados los kilómetros que ahora proyecta el mundo entre nosotras, tú siempre serás una de las personas más especiales e importantes de mi vida. Si hay algo por lo que me siento especialmente agradecida es por habernos encontrado desde el principio del camino.
Han sido muchas las veces que abrimos nuestro particular álbum de momentos y, sin sentir vértigo de todo lo que hemos ido dejando atrás, hemos desempolvado recuerdos y hemos sido conscientes de que, prácticamente, nuestras vidas han sido como dos árboles que han crecido en el mismo sentido, aún con diferentes perspectivas. Dos árboles enraizados fuerte de donde, para mi, nacieron los mejores frutos; de nosotras.
Me apaga el viento que aún guardan los árboles, me hechiza el sol que acaricia las hojas flotando entre la inabarcable añoranza, me falta mi otra mitad. Pero brilla tu luz desde bien lejos y la aprieto fuerte y sonrío porque sé que has materializado tu sueño en la intensidad de tu vida.
Podían ser ahora, todos esos momentos enmarcados en fotografías, pistolas cargadas de melancolía, pero no son, sino, nuevos momentos que fotografiar, nuevas distancias que acortar, nuevas experiencias que añadir a toda esta vida juntas, porque somos eso...somos toda una vida.
Acaba de comenzar tu vuelo y yo ya preparo mis alas para ir a verte pronto.
Te quiero, mi luciérnaga.
Ycuandosientasfríocúbreteconlasramasdemidestino...
.
martes, 20 de marzo de 2012
Recordando huellas*
Supongo que pasa como ocurre con todo y, al final, te acaban olvidando.
Yo cada día tengo un ratito para ell@s. Me sienta tan bien recordar sus sonrisas de cristal...esa clase de sonrisas por donde te dejan colarte sin miedo y hacerle cosquillas en el corazón, esas sonrisas a través de las cuales sólo son capaces de enseñarte el alma, l@s niñ@s.
Me entristece y, a la vez, me empuja hacia arriba, recordar sus lágrimas cuando me fui. Supe entonces que había servido, había servido después de tanto tiempo, todas las historias que les contaba; cómo les hablaba de los alimentos enfatizando cosas buenas de la vida. Hasta me inventé que el pescado hacía crecer más rápidamente el pelo y que las verduras despertaban las ganas de reír.
Había servido que cada día intentase transmitirle lo mejor de mi, que aprendiera jugando a hacer más bellos los días, que tuviese templanza en querer que quisieran abrazar la vida ayudándoles a crecer un poquito cada día.
Supongo que será esa nostalgia que me dibuja los pasos, o esa forma de ilusionarme con o por todo, de guardar esos pequeños gestos conmigo, que cuando llegue ese día en que no me emocione, sentiré que estaré secándome del tiempo, desapasionandome de la vida. Pero hoy me emociono recordándoles y agradeciendo haberles encontrado en el camino y que, de este modo, lo hicieran más dulce.
Cómo el tiempo ha pasado rápido y a penas lo he sentido.
Y su inocencia les hizo creer que cabrían todos los buenos momentos que me habían regalado est@s pequeñ@s sabios en un trozo de papel que supieron endulzar, sólo para mi. Cómo eran capaces, cada día, de regalarme sonrisas, abrazos y sus pequeños pasos, que el tiempo iba pintando más grandes en este patio que marcó cinco años de mi vida.
Y todo gracias a ell@s; mis pequeños grandes amores.
Aun estando feliz, hoy, entre el ruido, pude echarles de menos.
Yomatarémonstruosporti*
Yo cada día tengo un ratito para ell@s. Me sienta tan bien recordar sus sonrisas de cristal...esa clase de sonrisas por donde te dejan colarte sin miedo y hacerle cosquillas en el corazón, esas sonrisas a través de las cuales sólo son capaces de enseñarte el alma, l@s niñ@s.
Me entristece y, a la vez, me empuja hacia arriba, recordar sus lágrimas cuando me fui. Supe entonces que había servido, había servido después de tanto tiempo, todas las historias que les contaba; cómo les hablaba de los alimentos enfatizando cosas buenas de la vida. Hasta me inventé que el pescado hacía crecer más rápidamente el pelo y que las verduras despertaban las ganas de reír.
Había servido que cada día intentase transmitirle lo mejor de mi, que aprendiera jugando a hacer más bellos los días, que tuviese templanza en querer que quisieran abrazar la vida ayudándoles a crecer un poquito cada día.
Supongo que será esa nostalgia que me dibuja los pasos, o esa forma de ilusionarme con o por todo, de guardar esos pequeños gestos conmigo, que cuando llegue ese día en que no me emocione, sentiré que estaré secándome del tiempo, desapasionandome de la vida. Pero hoy me emociono recordándoles y agradeciendo haberles encontrado en el camino y que, de este modo, lo hicieran más dulce.
Cómo el tiempo ha pasado rápido y a penas lo he sentido.
| Despedida del 30 de Marzo de 2mil12. |
Y su inocencia les hizo creer que cabrían todos los buenos momentos que me habían regalado est@s pequeñ@s sabios en un trozo de papel que supieron endulzar, sólo para mi. Cómo eran capaces, cada día, de regalarme sonrisas, abrazos y sus pequeños pasos, que el tiempo iba pintando más grandes en este patio que marcó cinco años de mi vida.
Y todo gracias a ell@s; mis pequeños grandes amores.
Aun estando feliz, hoy, entre el ruido, pude echarles de menos.
Yomatarémonstruosporti*
miércoles, 7 de marzo de 2012
*
| Cala Dorada (Parque Natural de Calblanque, Murcia) Bajo el Sol de finales de Enero. |
Porque eres como esas flores que crecen cerca del mar, quiero sacarte a bailar para mostrarte que hay estrellas reflejando tangos libres en el suelo y mezclar el cielo con la tierra para crearte un cosmos con lo mejor de cada horizonte, donde huyen los límites porque saben que no existen.
Quiero hacerte reír creando la más larga onda de infinito, donde guardar todos los ecos de tu risa, y así encuentres la fuerza donde tantas veces es el ánimo un paseo de arenas movedizas.
Porque si tú eres feliz, sólo si tú eres feliz, soy capaz de entregarme a cada día como si no existiese otra sensación parecida a la que genera el viento que desprendes cada vez que *tú*eres feliz.
...ymeayudaapintartransparenteelcolor
Para la persona más importante de mi vida. Ella sabe quién es.
martes, 28 de febrero de 2012
Hasta pronto, *mi soleada* Murcia.
Será este sol, casi transversal a los trescientos sesenta y cinco días del año, el que siempre dará a luz a mis recuerdos, cada vez que quiera volver a sentir lo que he sentido y siento aquí.
Porque las despedidas son siempre tristes, son esa cantidad de finales intercalados que rompen etapas de nuestra vida para que otras, por qué no; mejores, nazcan.
Ha sido la más bonita historia de amor con una ciudad que nunca viví, aunque sé que no será la última, ya que sufro de un amor inquebrantable a todos esos lugares donde soy capaz de echar raíces a través de las huellas dactilares de las personas que hacen conmigo el camino. Quizás sea, entonces, más de historia de amor con las personas que con las ciudades. Pero supongo que al final las personas se van yendo y lo que queda es el, cada vez más hueco, corazón alicatado de la ciudad.
Sí, y ahora también yo me marcho, dejando el hueco de mi pequeño espacio donde viví tan grandes momentos a lo largo de siete años de miel...porque, ese es el final que, al final, me deja esta ciudad. Un final de miel y despedidas.
Lo que más echaré de menos será esa libertad con la que dejarme tocar por el sol; salir a pasear por mis calles favoritas es, todavía hoy, un nuevo sentimiento para sacar mis alas sin miedo entre los viandantes que caminan de sus pensamientos por las calles y bocacalles, callados o boquiabiertos.
Esos paseos, no son más que recordar todos los puntos de este mapa que marqué con momentos. Esa cantidad de lugares que para mi no son más que personas hoy. Las que se fueron hace ya un tiempo, o las que aún serán espectadoras de mi ida.
Sé que volveré cantidad de veces, cada vez que quiera, prácticamente. Pues no voy lejos. Pero esta etapa queda, a partir de mañana, cerrada. Para dejar florecer todas las que aún me esperan.
¿Qué puedo decir?
Que he sido tan, tan feliz que me llevo toda esa felicidad como la mejor coartada para dejarme ser valiente en esta nueva etapa a la que tanta fuerza dedicaré.
Hasta siempre, mi bella Murcia.
Conlacertezadehabervividoalgoquenoscambio...
*Feliz felicidad a mi hermana, que ayer cumplió años en forma de sueños y sueños en forma de años. Te quiero!*
Porque las despedidas son siempre tristes, son esa cantidad de finales intercalados que rompen etapas de nuestra vida para que otras, por qué no; mejores, nazcan.
Ha sido la más bonita historia de amor con una ciudad que nunca viví, aunque sé que no será la última, ya que sufro de un amor inquebrantable a todos esos lugares donde soy capaz de echar raíces a través de las huellas dactilares de las personas que hacen conmigo el camino. Quizás sea, entonces, más de historia de amor con las personas que con las ciudades. Pero supongo que al final las personas se van yendo y lo que queda es el, cada vez más hueco, corazón alicatado de la ciudad.
Sí, y ahora también yo me marcho, dejando el hueco de mi pequeño espacio donde viví tan grandes momentos a lo largo de siete años de miel...porque, ese es el final que, al final, me deja esta ciudad. Un final de miel y despedidas.
Lo que más echaré de menos será esa libertad con la que dejarme tocar por el sol; salir a pasear por mis calles favoritas es, todavía hoy, un nuevo sentimiento para sacar mis alas sin miedo entre los viandantes que caminan de sus pensamientos por las calles y bocacalles, callados o boquiabiertos.
Esos paseos, no son más que recordar todos los puntos de este mapa que marqué con momentos. Esa cantidad de lugares que para mi no son más que personas hoy. Las que se fueron hace ya un tiempo, o las que aún serán espectadoras de mi ida.
Sé que volveré cantidad de veces, cada vez que quiera, prácticamente. Pues no voy lejos. Pero esta etapa queda, a partir de mañana, cerrada. Para dejar florecer todas las que aún me esperan.
¿Qué puedo decir?
Que he sido tan, tan feliz que me llevo toda esa felicidad como la mejor coartada para dejarme ser valiente en esta nueva etapa a la que tanta fuerza dedicaré.
Hasta siempre, mi bella Murcia.
Conlacertezadehabervividoalgoquenoscambio...
*Feliz felicidad a mi hermana, que ayer cumplió años en forma de sueños y sueños en forma de años. Te quiero!*
domingo, 5 de febrero de 2012
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